Construcción y materiales
Hechos para envejecer
con belleza.
Un zapato pensado para durar sólo tiene sentido cuando sus partes esenciales merecen conservarse.
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Construidos para ser reparados
...la suela se cambia. El zapato se queda.
Un zapato con cosido Goodyear está hecho para mantenerse, no para desecharse. Cuando la suela termina por desgastarse, puede sustituirse mientras el corte y el propio zapato siguen funcionando.
Para quien lo lleva, la ventaja es sencilla: repararlo, cambiarle la suela y seguir usando un par que ya es tuyo.
El cuero debe estar a la altura
El buen cuero mejora
con los años.
Elegimos el cuero no sólo por cómo luce nuevo, sino por cómo puede plegarse, pulirse, respirar y desarrollar carácter con el tiempo.
Trabajamos con magníficos boxcalf europeos de Tannerie Du Puy y Weinheimer Leder, serrajes de C.F. Stead, cueros crust, Shell Cordovan y pieles especiales cuidadosamente seleccionadas.
El mismo principio continúa en el interior del zapato: un buen cuero exterior merece un buen forro de piel, no sustitutos sintéticos o telas baratas.
La base
La suela cambia
todo el zapato.
La suela adecuada influye en la comodidad, el peso, el agarre, el movimiento y el carácter. Según el proyecto, trabajamos con crepé natural, cuero, Vibram, EVA y construcciones mixtas.
El crepé natural sigue siendo uno de los materiales más auténticos de los Creepers clásicos: suave, flexible e inconfundible bajo el pie. Pero no es especialmente resistente a la abrasión, por lo que normalmente lo protegemos con una fina capa de caucho reemplazable. La protección recibe el desgaste mientras preserva el crepé natural situado encima.
Hechos para años, no temporadas
Antaño los buenos objetos se cuidaban y reparaban. Esa sigue siendo nuestra filosofía.
Construcción, cuero, forro y suela forman parte de una misma idea: hacer un par que merezca cuidarse, repararse y seguir llevándose durante el mayor tiempo posible.
